En muchas pymes canarias los archivos importantes viven repartidos entre el escritorio de cada ordenador, algún disco USB y carpetas compartidas que nadie recuerda cómo se configuraron. Un NAS (almacenamiento conectado a la red) es una de las formas más sencillas de poner orden: un equipo dedicado, accesible para todo el equipo, que guarda los datos en un único lugar y facilita protegerlos. Pero un NAS mal configurado puede convertirse en una puerta de entrada para el ransomware. Veamos cómo sacarle partido con seguridad.
Qué es un NAS y qué aporta a una pyme
Un NAS es, en esencia, un pequeño servidor de archivos con varios discos, pensado para oficinas. Permite compartir carpetas con permisos por usuario, acceder a los documentos desde casa o desde otra isla y programar copias automáticas. Para una asesoría en Santa Cruz, una clínica en Las Palmas o un comercio con dos sedes, supone tener los datos centralizados sin los costes de un servidor tradicional.
Su gran ventaja es la simplicidad, pero también su gran riesgo: al estar siempre encendido y conectado a la red, es un objetivo atractivo para quien quiera cifrar o robar la información de tu empresa.
Cómo elegir el NAS adecuado
No hace falta el modelo más caro, pero sí conviene ajustarse a las necesidades reales de tu negocio:
- Número de bahías de disco: con dos como mínimo puedes montar discos en espejo; con cuatro o más ganas capacidad y tolerancia a fallos.
- Discos para NAS: usa discos diseñados para funcionar 24/7, no discos de sobremesa convencionales.
- Capacidad con margen: calcula el crecimiento de los próximos tres años, no solo los datos actuales.
- Soporte y actualizaciones: elige fabricantes que publiquen parches de seguridad con regularidad.
- Funciones de copia y snapshots: te permitirán volver a una versión anterior si algo se corrompe.
RAID no es una copia de seguridad
Es uno de los malentendidos más habituales. El RAID protege frente al fallo de un disco, pero si alguien borra una carpeta por error, si un virus cifra los archivos o si hay un incendio o una subida de tensión, el RAID replicará el problema igual de rápido. Por eso el NAS debe formar parte de una estrategia más amplia, como la regla de copias 3-2-1: tres copias, en dos soportes distintos y una de ellas fuera de la oficina. En Canarias, donde los apagones puntuales y la humedad salina son factores reales, tener una copia en la nube o en otra ubicación no es un lujo.
Cómo proteger el NAS frente a ataques
La mayoría de incidentes con NAS no se deben a fallos del aparato, sino a una configuración descuidada. Estos son los puntos clave:
- Cambia las credenciales por defecto y desactiva la cuenta de administrador genérica.
- Activa el doble factor de autenticación para las cuentas con acceso administrativo.
- No expongas el NAS directamente a internet. Si necesitas acceso remoto, hazlo mediante VPN.
- Aplica el mínimo privilegio: cada persona solo debe ver las carpetas que necesita para su trabajo.
- Mantén el firmware actualizado y desactiva los servicios que no uses.
- Activa snapshots y copias inmutables para poder recuperar datos aunque el ransomware cifre las carpetas compartidas.
- Cifra los volúmenes si el equipo contiene datos personales de clientes o empleados.
El NAS y el cumplimiento del RGPD
Si tu pyme guarda datos personales (clientes, pacientes, nóminas, currículums), el NAS pasa a ser parte de tu sistema de tratamiento de datos. Necesitas controlar quién accede, registrar los accesos relevantes y poder demostrar que existen medidas de seguridad razonables y copias para recuperar la información. Un NAS bien configurado ayuda mucho a cumplir, pero uno abandonado, sin actualizar y con permisos abiertos puede jugar en tu contra.
Mantenimiento: lo que nadie recuerda hasta que falla
Un NAS no es un aparato que se instala y se olvida. Conviene revisar periódicamente el estado de los discos, las alertas del sistema, la capacidad libre y, sobre todo, que las copias se están ejecutando y que se pueden restaurar. Una copia que nunca se ha probado es solo una esperanza. Una buena práctica es hacer una restauración de prueba cada trimestre y documentar el resultado.
También es recomendable tener un pequeño plan de contingencia: quién se encarga de qué si el NAS falla, dónde está la copia externa y cuánto tiempo puede estar parada la empresa sin acceder a sus archivos.
Cuándo conviene la nube en lugar de un NAS
El NAS no es siempre la mejor opción. Si tu equipo trabaja mayoritariamente en remoto o ya usas Microsoft 365 o Google Workspace, puede que la nube cubra la mayor parte de tus necesidades. En muchos casos la solución ideal es híbrida: archivos de trabajo en la nube y un NAS local como repositorio de copias y de documentos pesados. Lo importante es decidirlo según tu realidad y no por moda.
¿Tienes un NAS o piensas instalar uno?
En Xenic Technology ayudamos a pymes de Tenerife, Gran Canaria y el resto de las islas a elegir, configurar y mantener su almacenamiento de forma segura. Si quieres saber si tu NAS actual está bien protegido o cuál te conviene, puedes solicitar una auditoría gratuita de la seguridad informática de tu empresa y te diremos, sin compromiso, qué puntos conviene reforzar primero.