Cuando una pyme crece, llega el momento de preguntarse quién se ocupa de la informática. ¿Contratamos a alguien a jornada completa, seguimos tirando del «cuñado que sabe de ordenadores» o externalizamos el soporte a una empresa especializada? En Canarias, donde muchas empresas tienen entre 5 y 50 empleados y operan en islas distintas, la decisión tiene matices propios. Vamos a repasarlos con calma.
El modelo del informático interno
Tener una persona en plantilla ofrece cercanía: conoce tu negocio, está en la oficina y resuelve incidencias al momento. Para empresas medianas con muchos equipos y necesidades constantes, puede ser una buena opción.
Ahora bien, para una pyme pequeña presenta límites claros:
- Cobertura limitada: vacaciones, bajas y fines de semana dejan la empresa sin soporte.
- Conocimiento concentrado: si esa persona se marcha, se lleva contraseñas, configuraciones y experiencia.
- Perfil generalista: una sola persona rara vez domina a fondo redes, ciberseguridad, cloud, copias de seguridad y cumplimiento normativo.
- Coste fijo elevado: salario, formación, herramientas y seguridad social, tengas mucho o poco trabajo ese mes.
El «informático de confianza» ocasional
Es el modelo más extendido y también el más frágil. Se llama cuando algo falla, se arregla y hasta la próxima. Funciona mientras nada importante se rompe, pero es puramente reactivo: nadie revisa las copias de seguridad, nadie aplica parches a tiempo y nadie documenta la infraestructura. Muchas pymes canarias descubren sus carencias justo el día que sufren un ataque o un fallo de servidor.
Externalizar el soporte IT: qué aporta
Un servicio gestionado de mantenimiento informático funciona como un departamento de sistemas compartido. Pagas una cuota previsible y recibes un equipo con distintas especialidades, no una sola persona. Entre sus ventajas habituales están:
- Monitorización y mantenimiento preventivo, para detectar problemas antes de que paren la actividad.
- Soporte remoto rápido, algo clave si tu empresa tiene sedes en varias islas o personal en teletrabajo.
- Gestión de copias de seguridad, antivirus/EDR, actualizaciones y parches.
- Continuidad del servicio: si un técnico no está, otro asume el relevo.
- Documentación y procedimientos, de modo que el conocimiento pertenece a la empresa.
Como contrapartida, conviene exigir un contrato claro: tiempos de respuesta, alcance del servicio, quién es el responsable de cada cosa y cómo se te devuelve la información si algún día cambias de proveedor.
Cómo decidir: preguntas que conviene hacerse
¿Cuánto te cuesta una hora de parada?
Si tu negocio factura o atiende clientes a través de sistemas informáticos, calcula qué ocurre cuando todo se detiene una mañana. Ese número suele aclarar el debate mejor que cualquier comparativa de tarifas.
¿Tienes necesidades de seguridad y cumplimiento?
El RGPD, la normativa que se va endureciendo para más sectores y las exigencias de clientes grandes requieren medidas técnicas y organizativas demostrables. Es difícil cubrirlas todas con una sola persona.
¿Qué carga real de trabajo hay?
Si las incidencias diarias llenan una jornada completa, quizá compense un perfil interno. Si son unas horas a la semana, externalizar suele ser más eficiente.
El modelo híbrido: lo mejor de los dos mundos
Hay empresas que mantienen una persona interna para el día a día (altas de usuarios, pequeñas incidencias) y la apoyan con un proveedor externo para la parte especializada: seguridad, servidores, copias, auditorías y guardias. Es una fórmula muy razonable cuando la plantilla supera cierto tamaño, porque evita depender de una sola persona y aprovecha la cercanía del técnico interno.
Checklist antes de elegir proveedor
- Pide el alcance exacto del servicio por escrito y qué queda fuera.
- Comprueba los tiempos de respuesta y si hay soporte presencial en tu isla o solo remoto.
- Verifica que incluyen copias de seguridad con pruebas de restauración periódicas.
- Pregunta cómo gestionan la seguridad: EDR, parches, accesos y doble factor.
- Asegúrate de que tú conservas la propiedad de licencias, dominios y credenciales.
- Solicita informes periódicos de estado, no solo facturas.
Qué suelen ver las pymes canarias en la práctica
Por nuestra experiencia con empresas de las islas, el problema no suele ser elegir mal entre interno y externo, sino no elegir: la informática se deja en manos de quien esté disponible y nadie asume la responsabilidad. Sea cual sea el modelo, lo importante es que alguien tenga el encargo explícito de mantener, vigilar y mejorar tus sistemas, y que exista un plan si esa persona o ese proveedor dejan de estar.
Si dudas sobre qué modelo encaja con tu empresa, podemos ayudarte a verlo con datos. Solicita una auditoría gratuita de tu informática y te explicaremos, sin compromiso, qué necesita realmente tu pyme y cuál sería la forma más sensata de cubrirlo.